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lunes, 2 de enero de 2012

BOSS (2011)




Como saben bien los amigos y seguidores de este blog, en Cinema Genovés estamos más pendientes de los estrenos de series de televisión que de películas en la gran pantalla. Convencidos de que, justamente, en el formato de teleserie es donde encuentra el aficionado al cine las más agradables sorpresas y las más interesantes producciones. Al menos, en estos últimos tiempos.

A lo largo de 2011, hemos tenido la oportunidad de disfrutar con varias producciones francamente notables y, en algún caso particular, de gran valor cinematográfico. Empezando por lo mejor, sobresale con mucho Mildred Pierce (HBO). Asimismo, merecen una visita Downton Abbey (ITV) y The Killing (AMC), por citar lo más notorio en este segmento fílmico que he visionado a lo largo de este pasado año. Por lo demás, también debo hacer constar alguna notoria decepción, como es el caso de la segunda temporada de Treme (HBO), una continuación que, a mi juicio, resulta sencillamente innecesaria; en otras palabras: que vive (pobremente) de las ricas rentas de la primera temporada, sin aportar nada nuevo.

La última sorpresa feliz, que tras llegar a mis oídos por queridas recomendaciones, ha impactado favorablemente a mis ojos y a mi mirada crítica, es la serie Boss. Un duro, frío y despiadado drama-político creado para la televisión por Farhad Safinia, producido por Category 5 Entertainment, Grammnet Productions y Lionsgate Television, y emitido en EEUU por el canal de pago Starz. Entre la nómina de directores destaca el nombre de Gus Van Sant, quien firma la realización del episodio piloto. Si bien, a mi entender, los dos últimos capítulos (7 y 8) son los más logrados, dirigidos por Jean de Segonzac y Mario Van Peebles, respectivamente.

Y ahora viene lo mejor de todo. El Boss de este soberbio show es interpretado nada menos que por Kelsey Grammer, al frente de un reparto muy solvente, cada uno cumpliendo con su papel de manera muy profesional y convincente. El sello de calidad de una serie (también de una película) se ve en seguida.


He aquí, pues, otra agradabilísima sorpresa, especialmente feliz, para quienes somos fans del protagonista de la serie Frasier. Y digo «sorpresa» no por dudar de la capacidad interpretativa de Kelsey Grammer, más que probada, sino por el radical cambio de registro que protagoniza en Boss.

Hay personajes que, sin remisión, fagocitan al actor que los encarna. Anthony Perkins y Norman Bates en Psicosis (Psycho, 1960) es sólo un ejemplo, patente además considerando que se trata sólo de un papel y un solo film. Qué decir, empero, de aquellos actores unidos cual siameses a un rol de gran impacto y popularidad. Veamos ahora el correspondiente botón de muestra: Johnny Weissmuller y Tarzán. Pues bien, Kelsey Grammer lleva metido en la piel de Frasier Crane no sólo las once temporadas que duró la serie, sino bastante más tiempo: los años que participó como actor de reparto, interpretando el mismo personaje, en la serie Cheers. Constituía, en consecuencia, un enorme reto de interpretación el mudar de piel, matar al ascendiente y poder salirse de la larga sombra proyectada por la fama atada a una imagen, por no decir icono.

Hay que afirmar que la prueba ha sido superada con éxito. En mi condición de asiduo y fiel al club Frasier, doy fe de que a los pocos minutos de empezar a visionar la serie Boss, se desvaneció en mi mente el retrato del entrañable psiquiatra neurótico y en mi rostro la sonrisa que acompañaba sus chistes y bromas, para quedar conmocionado por la fuerza, la brutalidad y el poder de transformación que trasluce en el nuevo personaje.


El Boss es Tom Kane (¿ironía de los guionistas por la afinidad fonética de los apellidos Crane y Kane?), alcalde la ciudad de Chicago, quien es informado por una doctora, en la escena inicial del primer capítulo, que padece una enfermedad neurológica degenerativa y sin remedio. Para seguir siendo el boss, es preciso no confesar a nadie la nueva y dramática situación. Hasta que... 

Los responsables de la serie sabían que Kelsey Kramer, así como la fortuna del proyecto, dependían en gran medida del resultado de la secuencia: o el público comenzaba a reír sin venir a cuento ante la presencia de Frasier o empezaba a tomarse en serio la nueva situación, sintiendo incluso el miedo y la congoja que produce la mirada del mayor desahuciado. Asistimos a unos minutos escalofriantes, tensos, terribles. Tras pasar la gran prueba inicial, el resto depende ya sólo del trabajo bien realizado. Como así ocurre, en efecto.

El final de la primera temporada queda abierto y con muchos frentes por rematar. La segunda temporada parece ya confirmada. Buena cosecha del 2011 y buena siembra para el 2012.

La cabecera de la serie es discreta, breve, cumple el cometido y poco más. La canción «Satan, Your Kingdom Must Come Down» que acompaña las imágenes del openning es interpretada por Robert Plant, célebre cantante de la banda Led Zeppelin.


10 comentarios:

  1. Tomo nota, Fernando, de la recomendación con que inicias este año, porque me fío de tu criterio que hasta ahora me ha proporcionado mejores momentos que los pasados en las salas de cine: es verdad que parece que en la tele hay más talento que en el cine. En cuanto a guiones sin discusión, vaya.

    Un abrazo.

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  2. En efecto, Josep. Es el contexto y la comparación con la calidad media de los estrenos semanales en la gran pantalla lo que me anima a destacar teleseries como "Boss". La cual, sin ser una obra maestra, tiene buena factura y está muy bien realizada.

    Salucines

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  3. Sí hemos visto The Killing. Sí hemos visto Mildred Pierce. Sí hemos visto Downton Abbey. Pero no hemos visto "The boss" así que tomamos nota. No sé en qué momento pues como sabes la "seriefilia" ha llegado a las masas y las recomendaciones se suman y suman....No hay horas para tanto estímulo visual!!

    Espero que haya entrado usted con muy bien pie en el año nuevo!

    Salucines

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  4. Vivir es seleccionar y la libertad consiste en elegir.

    Como ve usted, amigo deWitt, filosófico empiezo el nuevo año. Para no perder la costumbre, por otra parte.

    Ánimo, pues, y a por ellas... A por las series, digo.

    Salucines

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  5. Tomo nota! seguiré tus acertados consejos. Se me acumula el trabajo de ver buen cine! gracias por la información.
    Feliz año
    un saludo

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  6. Tienes razón, Cristina, a menudo, tanta información y noticia cinematográfica nos confunde, e incluso llega a agobiarnos.

    Justamente de críticas, consejos y recomendaciones hablaremos la próxima semana en Cinema Genovés.

    Yo también os deseo un Feliz Año Nuevo.

    Salucines

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  7. Buenos días, Fernando. No creo en el tema de la reencarnación, como muchos aseguran, pero a este ritmo para leer libros, ver series o peliculas recomendadas por el que suscribe este artículo no voy a tener más remedio que volver a nacer para seguir disfrutando de las cosas buenas. Dowton Abbey es una serie que me tiene enganchado. La veo muy bien trabajada en todo. La de Mad Men ya te comenté y ahora habrá que esperar a Boss. Sin olvidarme de The Pacific que también la tengo en lista de espera. En fin, muchas gracias por tus sugerencias. Un esfuerzo así vale la pena. Con estas maravillas que nos ofrece la pequeña pantalla disfruta uno. Un abrazo, Paco.

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  8. Hola, Paco. Te comprendo perfectamente. También yo fantaseo a veces con la ideilla de que algunos deberíamos ser bendecidos por los dioses y disponer de más de 24 al día. Pero no todos, porque hay muchos que dicen ¡aburrirse...! ¿Te lo quieres creer?

    Salucines

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  9. Me lo creo, porque conozco a más de uno y más de dos. Se levantan temprano, andan deambulando por la calle y luego no hacen más que quejarse de la vida que llevan. A algunos los sacas de su faena y luego se pierden. Una pena. La vida laboral de se acaba de una forma u otra, por enfermedad o porque cumpliste tu ciclo, pero algo hay que buscarse para la que se avecina (y no me refiero a la serie). En fin, de todo hay en la vida. Un abrazo, Paco.

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  10. Ya sé que quizás este comentario sea extemporáneo pero no quería dejar de expresar mi insatisfacción con la cancelación de la tercera temporada de la serie Boss, está buena, cuenta con buena actuación e interesante argumento. Al final de la segunda temporada quedaron demasiados cabos sueltos para que uno pueda conformarse. No entiendo que esta serie no contara con un digno nivel de audiencia, espero que sea cierto que los cabos sueltos van a ser unidos en una película. Esperaré con ansiedad.

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