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sábado, 24 de mayo de 2025

OBSERVACIONES EN 'LOVE HAPPY' (1949), HERMANOS MARX

En la película Love Happy (Amor en conserva, 1949), el personaje que interpreta Groucho Marx lleva el nombre de (Sam) Grunion.  Según varias versiones, Julius Marx, fue bautizado con el sobrenombre artístico de "Groucho" debido a su fama de gruñón (grumpy, en inglés; a su vez, grouchy significa cascarrabias), hecho que él negaba constantemente (por ejemplo, en la autobiografía Groucho y yo) por razones obvias… El aire de familia de los apodos marxianos con la lengua española no es extraordinario (ni acaso tampoco casual): repárese en que Leonard Marx es Chico (así, en español, por su tendencia a perseguir a las chicas: chick en inglés coloquial significa «chica»). Lo que Harpo hacía en la escena y la pantalla, Chico lo hacía en la vida... corriente. Aunque, ay, el término "Harpo" está menos próximo a la palabra española "arpa" que a la voz inglesa harp. O fifty fifty...

Leo en Wikipedia que Maxine, hija de Chico, afirma en el documental Los desconocidos Hermanos Marx que el "nombramiento" de Groucho se debe a la sencilla razón de que su tío estaba gruñendo todo el tiempo. Robert B. Weide, director conocido por su Historia de los hermanos Marx, documental incluido como material extra en el DVD de Una noche en la ópera, opina que ésta es la explicación más plausible.

Ocurre, por otra parte, que el término inglés grunion hace referencia al pez “grunion del Golfo” (Leuresthes sardina), cuando las sardinas son, curiosamente, un elemento central en la película objeto de esta primera anotación en el Observatorio.

Otra observación. Tengo la impresión de que el personaje de madame Egelichi (Ilona Massey) está en base de la caracterización de Cruella de Vil en el film de animación 101 Dálmatas (1961. Walt Disney), tanto por el físico como por la capacidad para hechizar a las personas.



A propósito de las películas animadas de Walt Disney (cuando la productora no era, como hoy, peligrosa para los niños...), no me resisto a referir una nueva Observación, tan personal como las anteriores y las que le continuarán en esta nueva sección. No se trata de forzar la analogía, pero recuérdese la inolvidable cinta Blancanieves y los siete enanitos (1937), y el nombre de estos 7 magníficos de la fantasía animada de ayer: Gruñón, Estornudo, Feliz, Mudito/Tontín, Doc, Dormilón y Tímido (en español); Grumpy, Sneezy, Happy, Dopey, Doc, Sleepy y Bashful (en inglés). Pues bien, no me negarán que la similitud en los casos de Groucho y de Harpo saltan a la vista. Aunque, ciertamente, quede asignar pareja a Chico. Propongo, con amor (Love), Happy...

Y, en suma, ¡cómo no observar a Marilyn Monroe en la película...! En la corta secuencia en que aparece (que corta la respiración, quiero decir), cual si fuese una aparición, MM, le dice a Grunion si puede ayudarla porque unos hombres la están siguiendo. A lo cual, el sagaz detective replica que... no se explica por qué la siguen. No sé, no sé, la cosa es graciosa, pero creo recordar otro diálogo de la misma escena que prefiero:

Marilyn Monroe: Señor detective, un hombre me está siguiendo.

Grunion/Groucho: Lo que me extraña es que sea sólo uno.

No sé, no sé, puede ser es que esto sea también producto de mi imaginación... 

jueves, 25 de diciembre de 2014

UNA NAVIDAD FELIZ CON GROUCHO Y CHICO MARX



«(Aporrean la puerta)

GROUCHO: Esto es un atropello, Ravelli: dejarnos fuera de nuestra propia oficina el día de Navidad. Yo, un ciudadano americano, y usted, que ni siquiera es americano. ¡Bonito día de Navidad! Tras despertarme esta mañana lo primero que he hecho es mirar en el zapato que puse bajo el árbol y ¿qué me encuentro? Su pie.
CHICO: ¿Y qué pasa? Usted me dio ese zapato.
GROUCHO: ¿Que yo le di ese zapato?
CHICO: Claro, ayer por la noche; le pregunté qué iba a regalarme para Navidad y usted me dijo que un zapatazo. 
[…]

 GROUCHO: Bueno, Ravelli, hemos empezado bien el día. Esta mañana he debido levantarme por el lado izquierdo de la mesa. Definitivamente, Santa Claus se ha olvidado de nosotros.
CHICO: Tal vez Santa Claus no ha querido bajar por nuestra chimenea porque le daba miedo que le disparasen.
GROUCHO: ¿Qué le disparasen en la chimenea?
CHICO: Claro. Seguro que ha oído usted hablar del tiro de la chimenea.

[…]

CHICO: Oiga, yo me sé dos villancicos.
GROUCHO: Si se sabe dos, cante uno.
CHICO (con voz de tenor): «Nevadá, Nevadá, blanca Nevadá…»
HORACE (un niño de siete años]: ¡Buaaa! 
[…]
GROUCHO: Está usted en muy mala forma. Escuche, Ravelli. Horace está llorando y suena mejor que usted.
CHICO: Sabe, jefe, es que yo canto de oído.
GROUCHO: ¿Que canta de oído? Y por qué no lo intenta alguna vez con la boca. Notará la mejoría.»





Fragmentos del serial radiofónico Flywheel, Shyster y Flywheel, episodio nº 5, emitido el 26 de diciembre de 1932 (Five Star Theatre) 
en Groucho & Chico Abogados (Tusquets, 1989).





lunes, 22 de octubre de 2012

CAMAS, CAMEOS Y APARICIONES DE GROUCHO


Lo diré sin rodeos: para mí, Groucho Marx es el cómico más grande de la historia; del cine y del espectáculo, en general. Visiono sin cansancio, una y otra vez, las películas en las que aparece, aunque no haga de protagonista, solo o con sus hermanos. Tampoco me importa que se trate, en efecto, de una «aparición» en sentido estricto, es decir, una participación fugaz, un pequeño papel, en un film. Ni de un cameo, un paseo por la pantalla todavía más breve.

Fotograma de The Big Store (Tienda de locos, 1941)

Hablando de cameos, no sé si saben que en el año 1930, Groucho escribió un pequeño libro titulado Camas. Mientras la Bolsa neoyorquina ya había caído a plomo y la Gran Depresión avanzaba, Julius (verdadero nombre del genio) estaba obsesionado por las camas. Concibió, entonces, algunas situaciones cómicas en relación al mueble principal del dormitorio, se hizo fotografiar con amigas (y amigos) sobre el lecho y en este plan. ¿Por qué esa obcecación por las camas? Tal vez porque buscaba un colchón seguro donde guardar los ahorros…






«En un hotel de Cleveland, mientras me familiarizaba con una interesante cama, nueva para mí, sonó un fuerte golpe en la puerta. Me alisé instintivamente el cabello (la primavera estaba al caer) y pregunté, expectante:
      —     ¿Quién es?
      —     Una carta para usted —respondió el botones.
      —    ¡Échala por debajo de la puerta! —repliqué, alborotándome otra vez el cabello.
      —     No puedo, señor —objetó el botones—. Está en una bandeja.
      Unas horas más tarde, nos despertamos —el “nos” es editorial— al sonar nuevos golpes en la puerta. Era el mismo botones; jamás olvidaré su voz.
      —     Son las seis — anunció.
      —     ¡Pero si dije que me despertaran a las diez! —aullé.
      —     Lo sé —nos informó—. He llamado únicamente para decirle que le quedan cuatro horas de sueño.»


«Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir dónde colgar la ropa.»

*

Mr. Music (1959), film de la Paramount, dirigida por Richard Haydn. En la secuencia, Groucho con Bing Crosby, Charles Coburn y the girls...




En esta otra secuencia del mismo título, Groucho ejecuta una parodia junto a Bing Crosby de la canción Life Is So Peculiar

*


Will Success Spoil Rock Hunter (1957), film de la Twentieth Century Fox, dirigido por Frank Tashlin, e interpretado por Tony Randall, Jayne Mansfield y Joan Brondell, entre otros miembros del reparto. Groucho aparece junto a la Mansfield en una de las secuencias finales recogida en este trailer.

*


En el film de episodios The Story of Manking (1957), Groucho interpreta a un sagaz comerciante holandés que negocia la compra de Manhattan con el jefe nativo de la isla . Al final se queda con la tierra y con la hija del gran jefe...

*



Skidoo (1968) es una enloquecida comedieta de estética hippie realizada por el todo terreno Otto Preminger, director de grandes películas, pero que, asimismo, tanto valía para un roto como para un descosido. Groucho parece estar aquí fuera de sitio. Pero es Groucho, después de todo…



— Fúmate un porro, colega
— Oh, sí, muchas gracias, joven


DESPEDIDA

«La política no hace extraños compañeros de cama. Los hace el matrimonio.» (Groucho Marx)


lunes, 9 de julio de 2012

MONKEY BUSINESS (1931)




Título versión española: Pistoleros de agua dulce
Duración: 77 minutos
Nacionalidad: Estados Unidos
Dirección: Norman Z. McLeod
Guión: S.J. Perelman & Will B. Johnstone
Música: John Leipold
Fotografía: Arthur Todd
Reparto: Los Hermanos Marx (Groucho, Harpo, Chico, Zeppo), Thelma Todd, Ruth Hall, Harry Woods, Rockcliffe Fellowes, Tom Kennedy, Evelyn Pierce
Producción: Paramount


A primera vista, puede dar la impresión de que los films de los Hermanos Marx adolecen de guiones muy simples, convencionales y poco cuidados. Serían algo así como la recopilación de gags improvisados por los propios cómicos, a los que se sumaba algunos números musicales, alguna trama secundaria y poco más. Basta, sin embargo, conocer algunos detalles referidos a la preparación y producción de los títulos que protagonizaron, la calidad de los escritores que trabajaron armando los guiones, posteriormente dirigidos por directores no menos solventes, para comprobar que la realidad, una vez más, no suele coincidir con la apariencia. Se trataba, nada más y nada menos, que garantizar un poco de orden en el «caos marxista»...



William Wolf, en la monografía que escribió sobre los célebres humoristas, a propósito de la producción del film Monkey Business, escribe lo siguiente:

«El mayor problema [de los Hermanos Marx] para hacer películas era el de encontrar buenos escritores que supiesen, manteniendo su estilo, escribir cosas nuevas. Los nuevos cómicos de Hollywood tenían una sospecha del peligro de agotar el material y decidieron no hacer más de una película al año. Jesse Lasky, de la Paramount, alquiló un batallón de escritores para trabajar en un nuevo guión para los Marx.

Groucho reclutó a Will B. Johnstone, quien había escrito I’ll Say She Is, y seguía las huellas de S. J. Perelman, conocido primero como dibujante cómico. También se fijó en el talento de Nat Perrin, un estudiante de leyes con aspiraciones de escritor. Perrin fue al principio contratado como escritor para los gags de Chico. Arthur Sheekman, un redactor de Chicago fue otra adquisición a quien se le asignó es escribir gags para Groucho.

Un personaje de cómic de aquel tiempo era Little Benny. Como se trataba de escribir unos gags para un muchacho que no hablaba, se le pidió al autor J. Carver Pusey que escribiera para Harpo.

Por otra parte, Herman J. Mankiewicz, quien más tarde escribió el guión del clásico Ciudadano Kane, fue elegido como productor de los Hermanos Marx.»

Perelman, uno de los guionistas que firmó el guión, añade: «Nos llevó cinco meses de trabajo penoso y peleas homéricas, emboscadas e intrigas que hubieran avergonzado a los mismos Borgias. Pero, finalmente, llegó a la pantalla y el resultado fue que Monkey Business tuvo un clamoroso éxito.»
Hacer notar, en fin, y antes de dejarles con unas pocas muestras de la maestría de los diálogos de este film, la presencia de la actriz Thelma Todd, aunque ella misma se presenta muy bien sola... Con buen ojo para las mujeres, fue Groucho quien sugirió sustituir en esta ocasión a Margaret Dumont por una actriz que diera un toque más sensual y picante a la película. 

El resultado fue, asimismo, tan espectacular que volvió a contarse con ella para la siguiente producción, Horse Feathers (Plumas de caballo, 1932), de la que trataremos en un próximo post. Aunque, la gran Dumont volverá...

Salve y ustedes lo pasen bien…



Groucho, Chico, Harpo y Zeppo viajan como polizones en un barco. Groucho decide explorar el barco, cuando se encuentra con el capitán, rodeado de chicas…

Capitán: !Eh, usted!
Groucho: ¿Son suyos estos guantes? Los encontré en su baúl. Vosotras, chicas, id a vuestros camarotes. Yo bajaré en seguida.
Capitán: ¿Quién es usted?
Groucho: ¿Es usted el encargado de este barco?
Capitán: ¿El encar…?
Groucho: Si es usted quiero hacer una reclamación.
Capitán: ¿Por qué? ¿Qué ocurre?
Groucho: Es bastante grave. ¿Sabe quién se ha deslizado en mi camarote a las tres de la madrugada?
Capitán: No. ¿Quién?
Groucho: Nadie, por eso reclamo. Y eso es lo grave. Soy joven, quiero divertirme, reír, cha-cha-cha. Quiero bailar. Quiero bailar hasta que las vacas vuelvan a casa.
Capitán: ¿Qué quiere decir?
Groucho: Otra cosa. No estoy de acuerdo con el modo como está llevan­do este bote. ¿Por qué no se sienta un rato en el asiento de atrás y deja conducir a su esposa?
Capitán: Sepa usted que he sido capitán de este barco durante veintidós años.
Groucho: ¿Veintidós años, eh? Si fuera un hombre a estas alturas es­taría trabajando por cuenta propia. Conozco a un tipo que empezó el año pasado con sólo una canoa. Ahora tiene más mujeres que pelos tiene us­ted en la cabeza, suponiendo que 1e queden pelos debajo de la gorra.

Capitán y Groucho, breve encuentro


Capitán:¡!Digo que uno va por ahí con un bigote negro! 
Groucho: Bueno, no querrá que un bigote vaya solo por ahí. ¿Ha vis­to alguna vez un bigote perdido, capitán?  


Groucho y Chico en el camarote del capitán

Groucho: ¿Cómo se atreve a invadir el santuario del cuartel general del capitán?
Chico: Pensé que el capitán era él. Eh, estoy hambriento. Voy a bus­car algo de comer.
Groucho: Yo me encargo de eso. (Toma el teléfono) ¿Oiga? Suba el almuerzo del capitán.
Chico: Que sean dos.
Groucho: Suba también la cena. ¿Que quién soy? Soy el capitán. ¿Quiere seguir el resto del viaje a pie? Oiga, ¿jefe de máquinas? ¿No podría conseguir que esto deje de balancearse? Así no hay quien coma. (Cuelga.) Bueno, ¿qué le pasa a usted?
Chico: ¿Que qué me pasa? Tengo hambre. Llevo tres días sin comer.
Groucho: ¿Tres días, eh? Sólo llevamos dos días en el bote…
Chico: Bueno, no comí ayer, no he comido hoy y no comeré mañana. Eso 'hace tres días.
Groucho: Bueno, diga qué desea. Tengo mucho que hacer.
Chico: No deseo nada. Sólo he venido a ver el puente del capitán.
Groucho: ¿El puente del capitán? Lo lamento. Siempre lo guarda en un vaso de agua mientras come. ¿Podría pasar más tarde, cuando esté durmiendo?
Chico: Comprendo. Tiene miedo de que se lo roben.
Groucho: Está desperdiciando oxígeno. Menudo marino está hecho.
Chico: Puede apostar a que soy un buen marino. En mi familia todos han sido marinos. Mi padre navegó con Colón.
Groucho: ¡Qué le parece! ¿Su padre y Colón navegaron juntos?
Chico: Puede apostar que sí.
Groucho: Colón murió hace cuatrocientos años.
Chico: ¿Está seguro de que hablamos del mismo tipo?


Groucho: Acérquese, jovencito. Yo le enseñaré algunas cosas que debe saber acerca de la Historia. Aquí está Colón. Observe. Colón navegó de España a las Indias buscando el camino más corto.
Chico: ¿Que se cortó..?
Groucho: No lo sé. Todo lo que sé es que cuando desperté había una en­fermera cuidándome.
Chico: ¿y por qué no cuidaba ella de sí misma?
Groucho: Lo hacía, pero eso lo descubrí demasiado tarde. Bueno, ya basta. Volvamos a Colón.
Chico: Prefiero volver a la enfermera.
Groucho: Yo también. Pero hemos dejado a Colón navegando en su velero.
Chico: ¿En su qué?
Groucho: No en su «qué»; ¡en su velero! ¿Sabe lo que es un velero?
Chico: Por supuesto. En mi casa no teníamos luz eléctrica…


Escena de amor, puro estilo Groucho.

Groucho. ¿Qué le parece si saliéramos a la terraza? ¿O prefiere quedarse aquí y que salgan los demás?
Mujer: Señor mío, no tengo el gusto de conocerle.
Groucho: Yo tampoco, pero aún tenemos toda la noche por delante…