El blog Ganarse un acre —preside el honorable Roy Bean— ha tenido la
amabilidad de conceder a Cinema Genovés uno de los cinco galardones que le
corresponde asignar en la cadena de Premios
Liebster Blog, o sea, los blogs más queridos.
Yo ni juego a la lotería ni relleno
boletos de la quiniela ni nada de eso. Tampoco estoy muy al corriente de estos premios ni de
los otros ni los de más allá. Pero, aquí estamos. Al amigo Roy no podría
negarle nada…
Asimismo, se han sumado a la mención otros dos (si no son más...) blogs amigos El amor después del mediodia y Maraminiver. Gracias a todos.
Acepto el premio. A fin de
cuentas, no pretendo competir con Marlon Brando, rechazando muy ufano el Oscar
o lo que sea. Ni envío en mi lugar a una joven india a recoger el trofeo,
aunque dicha presencia fuese más del agrado del público que tener que vérselas con un servidor de ustedes. Tampoco está en mi ánimo emular a Woody Allen, haciendo
como si la cosa no fuese conmigo y hacerme el loco. Ni sé tocar el clarinete ni
huir en patinete.
Vayamos al grano.
Las reglas del Liebster son:
1. Copiar y pegar el premio en el blog y
enlazarlo al blogger que te lo otorgó.
2. Señalar tus cinco blogs preferidos
con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que
conozcan que han recibido el premio.
3. Y, por último, esperar a que esas
bitácoras continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos.
Por lo que a mí respecta, los aquí premiados quedan eximidos de realizar tales menesteres.
Por lo que a mí respecta, los aquí premiados quedan eximidos de realizar tales menesteres.
Y los premios son para…
El blog de Josep está, ante todo, bien
hecho, bien cuidado y bien escrito. Este orden y esmero tienen bastante de racional,
pero no poco de emocional. Sentido y sensibilidad, juicio y emoción, el ying y
el yang del amor al cine quedan ahí de manifiesto. Cuando toca ser breve, es
dos veces bueno. Cuando se le antoja disertar y explayarse, es mejor. ¿He dicho
«explayarse»? Claro, un lapsus linguae…
Lo que quería decir es que sus entradas en el blog saben a playa y a mar, están
escritas a pleno sol, avizoran horizontes lejanos, tienen alma de marinero…
El glob de Manuel es un espacio veterano
en la Red. Y confío en que siga activo mucho más tiempo. «Y la vida sigue…»
reza el subtítulo de este espacio de cine y cultura. Porque en este lugar la
vida va por delante de todo lo demás. A algunos lectores compulsivos les llaman «ratas de
biblioteca» y algunos cinéfilos de pro no salen del cine-club. El blog (o glob) de Manuel aspira, sin embargo, a abrirse al entendimiento y la comprensión sin excesos. Repasa con
constancia, el cine clásico, el de toda la vida, sin desatender los
estrenos y las novedades. Sobre películas antiguas y modernas escribe con buena letra y
líneas rectas. ¿Acaso el cine no es también vida? La vida y nada más…
Juzgo El cinéfilo distraído un blog tan correcto como honesto. Javier
Ortega reconoce ser distraído, hasta el punto de no tener cabecera en el blog ni actualizar las entradas todo lo que
desearía y sus seguidores esperan. Pero, ahí acaba la distracción. Porque
Javier está dedicado al cine y al libro por profesión y por vocación. Es editor,
escritor y crítico de cine, ha publicado entre otros Diario de un cinéfilo distraído, Spielberg. El hacedor de sueños y Chaplin. La sonrisa del vagabundo. Sabe, pues, de lo que habla y
escribe. Sus reseñas de películas son pulcras, meditadas y bien redactadas. No
se premia aquí hoy al distraído, sino al cinéfilo.
Las primeras virtudes de yo confieso están, naturalmente, al
principio: la cabecera y el rótulo. Dos grandes aciertos, éticos, estéticos, cinematográficos. Concisión sin
concesiones. Confesiones que conllevan confidencias y, a veces, hasta algunos
desahogos. DeWitt revelado… Negro sobre
blanco y dando fe de la afición cinematográfica de un aficionado al cine con alma de escritor. Pero, hay más. De Witt no escribe
por obligación sino por pasión. Tampoco sigue una hoja de ruta, ni un guión fijo en el blog. Escribe sobre lo que le gusta. Escribe porque le gusta. Y lo hace con convicción. Por eso, yo
confieso, las entradas en el blog de DeWitt, más allá de convencer o simplemente
gustar —que también—, sobre todo, seducen, atraen, cautivan.
Por último, pero no por ello menos
importante, deseo reservar el quinto premio a un amigo ausente, al amigo Anro,
porque el blog que creó, Las puertas de Babilonia, sigue abierto, sin actualizar, pero muy vivo. Y ello es así gracias
a la amabilidad de la familia que, recogiendo el sentir de sus seguidores, no
lo ha cerrado. Para quien no lo conozca, este blog es una visita más que
aconsejable. Para quienes lo conocemos, es un placer volver al archivo de esos
textos magníficos que escribió sobre cine y biografía, sobre películas y vida.
Sigmund Freud definió la escritura como «el lenguaje del ausente». Leamos,
pues, al amigo Anro y mantengamos viva su memoria.
Salucines



